miércoles, 18 de septiembre de 2013

Prohibido morirse

Nunca pensé que este blog se convertiría en una sección personal de obituarios. Este blog fue creado para todo lo contrario: para joder, para reírnos, para disfrutar. Es una conducta razonable debido a mi constitución genética. Ahí es donde entra a jugar la vieja Estrella. Incorporó en mi torrente sanguíneo y en las zonas más recónditas de mi cerebro la agresividad y un al final reírse de todo. La burla permanente y la inteligencia, por su parte, vinieron del viejo Fuentes. El carisma sí es de los dos. Así, pues, aprovecho que tengo un blog y que dispone de algunos lectores para diseminar la noticia. He tratado de enviársela a algunos amigos por correo electrónico y lo único que logro son unas líneas tan solemnes como poco dignas de un escritor profesional. Quizá a ella le hubiese gustado ese aproche de solemnidad, porque también era vanidosa. Claro, una mujer tan bonita, tenía el derecho. El viejo sí que me hubiese soltado un inequívoco gesto de desprecio. En fin, que ya lo saben. Desde las 4.30 de la mañana del día de hoy, miércoles 18 de septiembre de 2013, Estrella Noemí Cobas Osés —la Estrella de los Mares, como la llamaba García Márquez— ha ido a ocupar su lugar en el firmamento. Ahí está. Son los nuevos destellos en la noche.

PS: Su obsesión de los últimos años era morirse antes que Fidel. Era una tristeza, decía, que no quería conocer. Como es evidente, logró su propósito. Pero también significa —y esto es contigo, Fidel— que a partir de hoy te puedes morir cuando quieras.

PS2: Esto es para alguno de mis buenos amigos. A uno de ustedes, cabrones, yo le presté mi camarita de video hace quizá más de dos años. Adentro de esa cámara, en la pastilla digital, está todo lo que filmé de mi encuentro con la vieja en la casa de mi hermano Luis en México en la navidad de 2009. También estaba mi hermana Estrella. Son las últimas imágenes de nuestra familia reunida… y feliz. Cualquiera que sea el que la tenga, ¿me devuelve al menos la pastilla?

lunes, 16 de septiembre de 2013

La siega

From: Norberto Fuentes
To: ddt
Sent: Wednesday, September 11, 2013 2:49 PMT
Subject: El Mentado de Manacal*

Danielito,

hace una hora y piquito me enteré de tus problemas de salud. Logré tu teléfono al primer baon, con un socio común en México. Acabo de hablar con tu mujer. Estabas con mucha fiebre, y no pudimos hablar. Vamos a ver si podemos repetir en estos días. Lo más importante para mí es que sepas que estoy a tu entera disposición, para lo que necesites y cuando lo necesites. ¿Sigues viviendo en aquella casita de la que te robaste la acera para poner la sala? La mesa del comedor a la derecha, cuando entrabas, y una salita a la izquierda, con muebles de madera oscura y sentaderas y espaldar de mimbre, si la memoria no me falla. Y tú en camiseta blanca. Y tu mujer, siempre solícita, con una sonrisa tan acogedora como pícara. Y el chama, desde luego, con sus atuendos de pionero y el uniforme de color remolacha. Tal la impronta de una extraña felicidad que nos brindó entonces la Revolución y que ahora es la nostalgia (pero también el orgullo) que aún se mantiene a flote en tus últimas películas (que las tengo todas). Creo que esto es demasiado para un hombre con fiebre. Si tienes un chance, déjame saber de ti. Tu compañero,

Norberto

* La Mentada de Manacal era una criatura mítica que avivaba la imaginación de los cazadores de perros Jíbaros del Escambray y es una evocación recurrente de los personajes de Jíbaro.
_______________________________________________________________

De: Daniel Díaz Torres 
Para: Norberto Fuentes
Enviado: September 12, 2013 04:02
Asunto: DANIEL CUBA: El Mentado de Manacal

Norberto:

Tus fantasmales y repentinas reapariciones no dejan de sorprenderme, pero créeme que a la vez me alegran mucho. La última vez, si mal no recuerdo, fue a través de una amiga tuya que me pidió te mandara el guión de "Jíbaro" digital y tuve que explicarle que fue escrito en una época pre-digital y que sólo estaba en el arcaico stencil y que habría que mecanografiarlo, lo que era una tarea de chinos... Ahora que por el momento me ha tocado "bailar con la más fea", aunque no estoy en ningún estado crítico y sigo con bastante buen ánimo, de todas formas no deja de ser aburrido e incómodo andar en esta jodedera de sueros y monoclonales. Que por suerte, gracias casi a la ONU y a amistades variadas a nivel internacional he ido resolviendo. Pues resulta que el idóneo es uno que por acá no hay y se llama Gencitabina 1000 mg y que cuesta la bicoca cada uno de 400 y pico de USD!! Lo bueno es que casi no provoca ningún efecto secundario (más allá de la fiebre) y es bastante eficaz. Eso sí, entre dietas y jodentinas ahora parezco un usuario aventajado de Auschwitz y es lo que deprime un poco... Pero no es muy ameno hablar de esto. Quiero decirte que guardo tus libros como "incunables" y de vez en cuando les vuelvo a echar una ojeada. Y que tengo entre los buenos recuerdos nuestros viajes al Escambray para lo que algunos llamaban "guillón" de "Jíbaro"... pero nada, el tiempo y la lejanía hacen que sin quererlo uno se distancie, aunque permanezca de fondo un aprecio indeleble. Me conmueven tus exactas remembranzas sobre mi casa, como buen escritor que eres. El hogar ha cambiado algo en cuanto a tamaño y remozamientos, pero en esencia sigue siendo el mismo...

Y vamos a ver si a partir de ahora nos mantenemos más en contacto. A mí me gusta joder lo menos posible a los amigos, así que por el momento no tengo que pedirte nada. Mal que bien, las cosas creo van encaminándose y aspiro con toda mi buena voluntad a poder hacer mi décima película, "Los Buenos Demonios", cuyo guión me gustaría leyeras...

Saludos fraternales

DANIEL DDT
_______________________________________________________________ 

From: Norberto Fuentes 
To: Daniel Díaz Torres 
Date: 13 de septiembre de 2013 01:59
Subject: Re: DANIEL CUBA: El mentado de Manacal 

Me alegra muchísimo oír de ti. Y saber, sobre todo, que estás dando la batalla. Me acuerdo de la galleguita que sirvió de mensajera. Yo le eché todas las balas que pude, pero no logré avanzar mucho. Más bien, no avancé nada. Pero lo que ye te pedí con ella no era el guión, del cual yo tengo dos copias, si no los pedazos que tú cortaste de mi original. Cortes despiadados, brutales, alevosos. Sobre todo recuerdo una escena de una cacería que era muy cómica (o al menos así me lo parecía a mí) en que Felo y otro de los guajiros de la partida (si la memoria no me falla), confundían un conejo con un perro jibaro o con la mismísima Mentada de Manacal. Y se armaba un aquelarre de caballos encabritados y escopetazos al aire. Desde luego, yo no guardé copia de nada. Y siempre me quedé con ganas de trabajar ese episodio.

Otra cosa que tengo presente y que procede de las enseñanzas de nuestra asociación, fue la idea que me diste una vez: un tema inédito en la literatura del socialismo: la relación de un escritor con el hombre que hace la Historia (con mayúscula); es decir, cómo ve y expresa un escritor la Historia y cómo la ve y le gustaría verla expresada, el hombre que de verdad la hace. Digamos, la misma relación que sostuvimos el Viejo Tomás [el general Menéndez Tomassevich] y yo, al final siempre resuelta entre hermanos. Ese libro, aunque aún flota en los compartimentos estancos de mi imaginación, tiene incluso título desde hace muchos años: Ars Poetica. Vamos a ver si algún día tenemos recursos y posibilidades de convertir el tema en una película tuya y mía.

No sé de qué manera puedes hacerme llegar el guión. Pero te dejo la dirección para que lo intentes. Tú título de Los buenos demonios me gusta con cojones.

Ah, cabrón, y desde luego que, si veo una película tuya [Lisanka] en la que uno de los personajes dice que el sellito de prendedera es el barco Aypopa, no creerás que paso por alto el origen [uno de los cuentos de Condenados de Condado]. Que mis libritos, si no los lees a cada rato —como tú dices— por lo menos no se te olvidan. Gracias, de todas maneras, por la satisfacción. Mira tú, por lo menos tengo un lector leal en este mundo.

Bueno, Daniel, ya me cansé de dar dedo. Te voy a dejar aquí. Desde luego que nos mantendremos en contacto.
_______________________________________________________________ 



sábado, 14 de septiembre de 2013

El periódico más fidelista del mundo

Menos mal que tenemos El Nuevo Herald para recordarnos que los cubanos somos el ombligo del mundo. ¿Cómo que no? Mírenlo ahí: la referencia más seria, sólida, incuestionable que la dirección de ese diario toma en consideración para destacar como noticia principal de primera plana sobre el desarrollo de un conflicto que ha tenido al Medio Oriente a punto de estallar, con miles de torres de extracción de petróleo volando por los aires y poblaciones enteras de la región —Israel incluido— gaseadas con sarín y los americanos metiendo en el Mediterráneo buques portamisiles y portaaviones y los rusos del otro lado en el mismo espacio cabeceando con sus 10 buques más modernos de la flota del Mar Negro, es una crónica errática, mal escrita como carajo, llena de pastiches de él mismo, escrita por un hombre que quiere aún hacerse valer por sus mensajes de sabiduría al mundo. Menos mal, Fidel, que tienes El Nuevo Herald. Ni en Granma se han atrevido a destacar tu texto con tal grandiosidad (en realidad, con ninguna). Para lo que hemos quedado todos: El Nuevo Herald para ser tu portavoz. Tú para regocijarte con tus nuevos compañeros. Y, desde luego, los lectores de Miami, para aceptarte como la vara de medir. Ellos son los clientes. Todos chochos, pero fieles suscriptores. No está lejano el día en que la tirada del diario la descarguen completa en los cementerios de la Calle 8.

PS: Sigo de vacaciones. Pero no pude resistirlo.

jueves, 8 de agosto de 2013

De vacaciones



La compañera De la torre se va de vacaciones. El compañero Fuentes la sigue. Si tal es el caso de que la compañera De la Torre se evapore de sus recintos habituales, lo prudente de parte del compañero Fuentes es que se evapore en el acto de seguirla. Dado la edad y el estado actual de las malacrianzas y de la lentitud cerebral que experimenta el compañero Fuentes, la evaporación permanente de la compañera De la Torre es un peligro claro y presente. Así que, ya saben, olvídense de este blog por unas semanitas. El consejo es que ustedes también se cojan unas vacaciones.

Fotos: ¿Dónde vacaciona la compañera? ¿En la playa o en El Paso, Texas?

lunes, 29 de julio de 2013

La tierra prometida

“La austeridad, entre nosotros, dura poco”. La frase de Raúl Castro iba dirigida contra la gestión económica de su hermano Fidel. La repitió muchas veces durante nuestras conversaciones. Era la exigencia natural de una sociedad gobernada a voluntad de un líder revolucionario en cualquiera de los períodos en que debía apretarse el cinto, lo cual era frecuente y sobre todo, más bien, que se proyectaba con fines propagandísticos, puesto que los suministros soviéticos probaron ser tan leales como suficientes.

Hombre, no habría la opulencia de una noche en ensueño en Mónaco, pero todo el mundo comía, vestía, dormía bajo un techo y ya al final hasta importaban miles de coches Lada para la venta a particulares, al risible precio de 4 200 pesos (moneda nacional) por unidad. Era, por lo tanto, el reclamo de una sociedad que llegó a ser sólidamente igualitaria cuando, sobre todo, ocurría que algún excedente caía en manos de algún que otro ministro o general y se pasaba de listo.

Las mansiones suntuosas y los Lada con cristales opacos o erizados de antenas y neblineros de producción occidental herían la sensibilidad del público y de inmediato Fidel se ponía farruco y llamaba al combate contra los derrochadores y la dolce vita. Raúl, sin embargo, tenía conciencia de que era un sistema de distribución diseñado como un fanal alrededor de la poderosísima figura política de un personaje sin par: su famoso hermano Fidel Castro. Por lo que la frase de la austeridad, en sus labios, en su voz ronca pero en unos decibeles extrañamente controlados mientras se me confesaba, tenía también un dejo de desprecio. Y por tal razón, igualmente, se dedicó a la tarea que él sabía implementar mejor que nadie en el proceso cubano: organizar un Estado paralelo (como ya había hecho con aquella especie de república guerrillera en los altos valles del norte de Oriente, mientras Fidel, al sur, en la Sierra Maestra, atraía toda la atención de las ofensivas batistianas), en espera de mejores tiempos, por lo pronto, y a su vez como aval de la permanencia del grupo original en el poder.

El instrumento, desde luego, sería el ejército. Mao ya lo había vislumbrado en su momento: el ejército como cantera de cuadros del Partido. Aunque no puedo asegurar que Raúl lo haya atendido entonces. Fidel podría estar haciendo y deshaciendo a su antojo, empeñarse en cualquiera de sus locuras, que la seguridad estaba garantizada, incluso sin que el mismo Fidel tuviera mucha conciencia de que él existía porque los tanques se hallaban bajo el control de Raúl —y en plena disposición combativa. Se creó una situación que finalmente resultó favorable para Raúl durante muchos años, porque le dio todo el tiempo del mundo. Fidel enfrentaba aparentemente a pecho descubierto todas las tormentas, mientras Raúl, silencioso, laborioso, felino, estaba en su retaguardia, sosteniéndolo. Lo único que quizá Raúl no haya previsto en toda su magnitud es la extensión del desastre que Fidel dejaría después de 50 años y de los efectos que iba a causar el poder de su personalidad desatada. Señores, en Cuba no quedó piedra sobre piedra. El ejército se despliega en un paisaje lunar, por lo que el éxito de la tarea ahora es reconstruir una economía desbastada y que el poder no se les resbale de las manos. La experiencia comunista internacional es rica en estos menesteres y ellos las han asimilado todas. Tiene algo a su favor, que es el personal. El caso es que Raúl nunca confío demasiado en esos gordos coroneles y generales que disfrutaban de las siestas en los cuarteles, sino que estuvo criando toda una nueva generación de dirigentes desde los años 60 en las escuelas militares “Camilo Cienfuegos”.

Si va a ocurrir igual o no que en China o Vietnam o la antigua URSS, una cosa sí es segura: una vez que los nuevos líderes agarren las riendas, todo lo que ocurra es un problema de ellos. Y yo los conozco: son pragmáticos, inteligentes y rápidos. No quieren obstáculos. Quiere decir que nunca van a obstruir un buen negocio por alguna tontería ideológica. Y lo van a resolver todo, porque sus problemas no son los de cegar al mundo con la luz de la revolución permanente. Es muy costoso y a la larga te hace depender de un solo hombre. Van a desarrollar su negocio y brindarán lo que pocas sociedades del mundo le pueden asegurar a todos sus ciudadanos: tranquilidad en las calles y medicina y educación gratuita (al menos, durante un tiempo, estos dos últimos renglones). Una tranquilidad que disfrutan ellos primero que nadie, como se comprenderá. Es decir, van a lograr el milagro de convertir la ciudadela en la que reinaba Fidel Castro en una de las sociedades más aburridas del mundo. Tal el precio de todas las contrarrevoluciones que asaltan el poder sin derramar una sola gota de sangre.

Publicado por La Repubblica como “Austerità e business così Raùl prepara la controrivoluzione”, el lunes 22 de julio de 2013. La ilustración es la contraportada del número 193, del 27 de mayo de 1961, de la revista Mella. Una escena de la celebración del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución. Póngase en contexto que hace apenas dos semanas las tropas revolucionarias han aplastado la invasión de Playas Girón. No deben presentarse mayores obstáculos para el avance del socialismo en Cuba luego de la derrota de una fuerza de tarea lanzada al combate por los americanos. Por lo que la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) hace desfilar una carroza que es una especie de escenificación de los prodigiosos frutos que habrán de cosecharse para el pueblo. Los frutos del bien, digamos. O al menos los frutos que promete una victoria militar.

jueves, 25 de julio de 2013

Las campanas doblan por mí

Cubanos, recién llegados y desempleados. Enero de 1995.

Nunca la muerte de un hombre me ha disminuido tanto como la ocurrida en Nueva York esta noche aciaga del 24 de julio de 2013. El sábado estuvimos juntos aquí, en Coral Gables, a donde vino para lo que sabía hacer con más devoción que nadie: ayudarme a que yo terminara uno de mis libros. Yo le había enseñado la nota de agradecimiento a él que había escrito de antemano, y sé que le gustó. Yo creo que yo hice muchos de mis libros para poner a Alberto en los agradecimientos. Esta última decía lo siguiente: “Alberto Batista Reyes 'Ton'. ¿Qué libro mío en los últimos 40 años no ha pasado, primero, por sus manos, por su juiciosa lectura, por su descansada amistad?”. Ahora me pregunto por qué coño tuve ese mal presentimiento cuando nos despedimos luego de devolverlo a la finca de unos parientes suyos en Pompano Beach, en vísperas de su regreso a Nueva York. Bueno, ya sé por qué lo tuve. Me quedé sin el Ton. Dios mío, me quedé sin el Ton.

[Para los que no lo conocieron, explico que Alberto fue el mejor director que nunca tuvo la Editorial Letras Cubanas, escribió tres libros de cuentos y tenía en preparación una colección de sus ensayos y un texto sobre el enclave intelectual cubano. Estos últimos están a salvo y eventualmente llegarán a mis manos para un último repaso y agenciarles la publicación.]

viernes, 19 de julio de 2013

Poetas del porvenir

Luis Rogerio la había cogido con retratarse con mi parca de las Tropas de Guardafronteras. Creía que era la forma en que debía aparecer en las solapas de sus libros. Y, por tratarse de una indumentaria distintiva de las fuerzas que emboscaban a los lancheros de la CIA en remotos litorales del archipiélago, lo hacía sentirse heroico. No logró tumbármela nunca. Resistí a pie firme. Él rogaba. Insistía. Esa parca era la coba de sus anhelos. Yo le explicaba que nadie que fuera un bragao, anhelaba. ¿Tú viste alguna vez que Maceo anhelara? ¿O el mariscal Rokosovsky? ¿John Wayne? Coba, explico, es una forma de llamar a la ropa, preferiblemente la de buena calidad, la de marca. Luis Rogerio Nogueras “Wichy el Rojo” tenía un texto con esa palabra. Una cosa que hizo en jodedera, no para publicar.Vislumbra en ese poemita que todos los cubanos dispondrían, al triunfo del comunismo, de unas cobas de calidad, como se suponía que vistieran los extranjeros. Otra cosa que vislumbra ahí como una panacea, es la desaparición de los gusanos. Gusanos, por su parte, no son los laboriosos insecticos, sino los elementos contrarrevolucionarios, según les calificara Fidel Castro desde muy temprano. Según Wikipedia, la palabra se utiliza para designar los más diversos animales que coinciden en ser pequeños, blandos, de forma alargada y con apéndices locomotores poco destacados o ausentes. Es un sustantivo empleado por el Rojo que también requeriría una explicación o una suerte de nota al pie. Así pues el sentido que tiene en su texto es ese mismo de Fidel. Los versos de Guillermo, por el contrario, no creo que los hiciera para enterrar en una gaveta. Tienen un alto contenido de ironía, pero el acabado es profesional. Su creación es de una época posterior al poema de Wichy, como quince años.Ya sabemos que Wichy escapó antes.Un escape por la vía del cáncer linfático. Me apresuro a declarar que Guillermo, el Gordo, el Willy, era remiso a anhelar las parcas y las vituallas militares de las que Wichy y yo éramos tan aficionados. Lo de Guillermo era dar clases de Literatura en la Universidad, escribir su poesía y dejarse querer por una corte selecta de niñas. En la foto que proveo a continuación, el poeta Guillermo Rodríguez Rivera está a mi derecha, y a mi izquierda tengo al trovador Silvio Rodríguez, y a la izquierda de Silvio al fotógrafo Alberto Korda. 30 de diciembre de 1989, mientras el escritor celebra su sexta boda.Una buena cofradía.


Sobre las fotos: Copyright © 1979, 1989, 2013 by Norberto Fuentes. Prohibida la reproducción.